Viernes, 31 de Julio del 2026

Vienen por lo provisional o vienen por la familia policial?

VIENEN POR LO PREVISIONAL O POR LA FAMILIA POLICIAL?

Por el Dr. Maximiliano Esteban Ibarra Guevara, Abogado.

 

En la Provincia de Buenos Aires, la seguridad pública hace tiempo que dejó de ser un debate técnico sobre cómo cuidar al ciudadano honesto. Hoy, la calle es el tablero de ajedrez más sangriento de la política, y el uniforme policial es el ariete que las distintas facciones utilizan para tirarse a matar. Detrás de cada informe con lenguaje solemne y de cada proyecto de ley prolijo, no hay vocación de servicio: hay laboratorios electorales, manipulación psicológica y una feroz disputa por el control territorial y las cajas tecnológicas del conurbano.

 

EL ARTILUGIO PREVISIONAL: SEMBRAR EL PÁNICO COMO ESTRATEGIA DE CAMPAÑA:

 

La muestra más cínica de este artilugio político corrió esta semana por las redes sociales y cadenas de WhatsApp. Un supuesto informe técnico alertaba sobre una inminente descentralización de la Policía Bonaerense hacia los municipios y el desvío directo de los aportes jubilatorios de los efectivos hacia el deficitario Instituto de Previsión Social (IPS).Cualquier analista político o profesional del derecho entiende que esto es una mentira jurídica grosera. ¿De verdad alguien con dos dedos de frente puede creer en la viabilidad real de 135 policías municipales independientes? Ningún gobernador cedería jamás semejante estructura de poder. Jurídicamente, el poder de policía en nuestra provincia es absolutamente indelegable por mandato de la Constitución Provincial; viabilizar un traspaso real implicaría someter al Estado a una reforma constitucional, modificar el Código Procesal Penal y dictar un tendal de leyes complejas. Ningún proyecto real plantea eliminar la fuerza, y menos aún cerrar nuestra Caja de Retiros. De hecho, hoy mismo, viernes 31 de julio de 2026, la propia Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de las Policías emitió un comunicado oficial urgente desmintiendo de forma rotunda esta operación y calificando de "falsos comunicadores" a sus autores, ratificando su consolidación económica.Entonces, ¿cuál es el verdadero artilugio? El objetivo no era legislativo, era estrictamente psicológico y electoral. Jugar con el miedo previsional, agitar la incertidumbre sobre el sustento del retiro de la familia policial, es una herramienta quirúrgica de la oposición para generar descontento interno y desgastar la gestión provincial sin pagar un solo costo político. El policía y su familia son usados como carne de cañón en una campaña adelantada.EL EXPEDIENTE D-479/26-27 Y LA TRAMPA DE LA AUTONOMÍA CON BILLETERA AJENA El debate formal en la Cámara de Diputados tampoco se salva del cinismo. La propia Caja Policial identificó el trámite real: el Expediente D-479/26-27, presentado por el legislador Juan José Esper, un soldado político directo de Joaquín de la Torre y el "Modelo San Miguel". Nos venden el discurso noble de la "autonomía operativa real" y de una fuerza civil armada de cercanía. Suena hermoso para el vecino que sufre el delito.Pero cuando rascás la pintura del expediente, encontrás la trampa del poder feudal. El Artículo 37° dictamina que ante una detención en flagrancia, el agente municipal debe transferir "de inmediato" al detenido a la Policía Bonaerense. Traduzco el artilugio operativo: el municipal hace la detención fácil y marketinera frente a las cámaras de monitoreo, el Intendente capitaliza la foto para su cuenta de Instagram, y el muerto administrativo se lo tiran al oficial de la comisaría bonaerense. El policía provincial es quien debe clavarse doce horas labrando actas, llamando al fiscal y custodiando al preso; y todo esto en el marco de la absoluta carencia estructural que sufren, y continúan sufriendo, nuestras comisarías.Y el colmo del descaro presupuestario está en el Artículo 14°: exige que los sueldos de estos policías municipales sean pagados por el presupuesto del Ministerio de Seguridad Provincial. El intendente local quiere la botonera del poder, el mando supremo de su propia guardia pretoriana y el ploteo del patrullero con su nombre, pero la cuenta de la fiesta se la endosa a los recursos de la Provincia. Al limitar el personal municipal al 50% de la fuerza distrital, firman el vaciamiento encubierto de la Bonaerense. Van a canibalizar los recursos existentes, dejando a la policía provincial sola con los calabozos llenos y desfinanciada, mientras los alcaldes se lotean el territorio.

En ese barro es donde el sistema les va triturando la vocación día a día, apagándoles la mística de bregar por el ciudadano y defender su bandera. Exigimos presupuesto real, cordura institucional y respeto irrestricto por el uniforme. A nuestros compañeros de la fuerza les pedimos que no permitan que los laboratorios de campaña les rompan la cabeza ni les roben la identidad. La bandera nacional y el compromiso con el vecino honesto valen más que cualquier rosca partidaria.Y... agárrense de las manos. Que todos juntos, con la ayuda de Dios, podemos hacer un mundo mejor, un mejor país, una gran provincia de Buenos Aires. Pero, ante todo, el desafío de nuestras vidas es dejar grandes personas para cuando partamos de este mundo. Que perduren las ideas, que perdure el legado de la buena gente, y no esta destrucción sistemática que, poco a poco, nos devora las almas.¡Que Dios los bendiga, hermanos azules!