Martes, 18 de Agosto del 2026

UN GESTO QUE NACE EN GORINA Y SOSTIENE AL DEPORTE BARRIAL

UN GESTO QUE NACE EN GORINA Y SOSTIENE AL DEPORTE BARRIAL

La Plata, 18 de agosto de 2026

 

En Gorina también suceden historias que merecen ser contadas.

 

Durante la segunda fecha del Torneo Claus

ura de la Liga Femenina de Fútbol de La Plata, los clubes FIPA y Villa Alba pudieron disputar sus partidos en un predio cedido temporalmente por Gustavo Reyes, un histórico vecino de Gorina.

 

El gesto surgió a partir de una dificultad concreta. FIPA había perdido el uso de su cancha habitual en el barrio Hernández y necesitaba encontrar un espacio donde continuar con sus actividades. Frente a esa situación, Reyes decidió poner a disposición su terreno para que los chicos y chicas pudieran seguir jugando.

 

No hubo grandes anuncios ni discursos. Hubo algo mucho más sencillo: un vecino que abrió las puertas de un espacio propio para que una actividad deportiva pudiera continuar.

 

Y quizás ahí esté el verdadero significado de lo ocurrido.

 

Porque cuando se habla de deporte barrial, muchas veces se habla de clubes, dirigentes, infraestructura y recursos. Pero también existe otra realidad: la de los vecinos que, desde sus propios lugares, colaboran para que esas instituciones puedan seguir funcionando.

 

Gorina aparece así como protagonista de una historia que trasciende el resultado de un partido. Un espacio de la localidad terminó convirtiéndose, aunque sea temporalmente, en punto de encuentro para una actividad que involucra a niños, niñas, familias y clubes de distintos sectores de La Plata.

 

Desde FIPA señalaron que continúa el diálogo con los propietarios de las tierras utilizadas anteriormente, con la expectativa de alcanzar un acuerdo que permita contar a futuro con un espacio permanente para la práctica deportiva.

 

Mientras tanto, el gesto de Reyes permitió resolver una necesidad inmediata.

 

También estuvo presente en la jornada la bandera con la inscripción “Las Malvinas son Argentinas”, en un fin de semana atravesado además por el recuerdo del general José de San Martín y los símbolos de identidad nacional.

 

Pero más allá de todo eso, la imagen que queda es sencilla: una cancha, chicos jugando y un espacio que alguien decidió compartir.

 

A veces, la solidaridad no necesita grandes palabras.

 

A veces empieza en un barrio, en una localidad como Gorina, y simplemente consiste en abrir una puerta cuando otros necesitan un lugar para seguir adelante.

HAY EQUIPO Por Hernández José Maturana y Gustavo Reyes.