LA VOZ DEL VECINO ALTOS DE SAN LORENZO
LA VOZ DEL VECINO.....
ALTOS DE SAN LORENZO
LIMPIAR MANTENER EMBELLECER LA CIUDAD, O SER TU SIRVIENTE...
Por Juan Manuel Silva — Dirigente Peronista de La Plata
Veo a la delegación salir todos los días. Veo el esfuerzo, la limpieza, el trabajo que se hace con dedicación, barrio por barrio. Y sin embargo, veo también algo que duele: cada día aparece más basura que antes. No es que falte trabajo. Es que algo se rompió en la costumbre, en el respeto, en la conciencia de todos.

En calles como 19 y 82, 21 y 76, 77 y 20 —y en tantos otros puntos de Altos de San Lorenzo, Villa Elvira, Joaquín Gorina, City Bell, Gonnet y más— pasa lo mismo: camionetas de verdulerías, panaderías y comercios de otros lados vienen a tirar sus residuos a cualquier hora. No esperan el día ni el horario. Dejan todo ahí, como si el barrio fuera un tacho de basura ajeno. Y los vecinos, que quieren vivir bien, se encuentran con esto cada mañana.
Cuando una luminaria se apaga, los vecinos me llaman. Y yo llamo al Secretario de Control Urbano, y la cuadrilla sale. La gestión existe, responde, trabaja. Pero hay cosas que ningún camión recolector y ningún funcionario puede resolver solo. La basura no se acaba solo con recogerla: se acaba cuando nadie la tira donde no corresponde.
No se trata de culpar a nadie. Se trata de entender: lo que ensuciamos entre todos, nos perjudica a todos. Si sacás la bolsa a cualquier hora, si dejás los restos del comercio en la esquina, si traés basura de otro barrio porque te queda más cómodo —estás ensuciando tu propia vereda, la de tu vecino, la de los chicos que juegan en la calle. La ciudad no se limpia solo: se cuida entre todos.
Queremos una ciudad más higiénica. Queremos calles limpias, barrios dignos, orgullo de lo que somos. Pero para eso hace falta más que camiones y más que horarios: hace falta conciencia. Sacar la basura en el horario que corresponde, no dejarla a cada rato, no traer residuos de otros lados. Esa es la colaboración que no cuesta dinero, pero vale más que cualquier inversión.
La gestión municipal trabaja. La delegación cumple. Ahora nos toca a nosotros, los vecinos, cumplir con nosotros mismos. Porque la ciudad que queremos no la hacen solo los que limpian: la hacen los que no ensucian.
"Limpiar es tarea de todos. Respetar el horario, respetar el barrio, respetarnos entre nosotros. Esa es la verdadera higiene que necesitamos."