Miércoles, 19 de Agosto del 2026

CUANDO LA JUSTICIA LLEGA TARDE, EL DAÑO YA ESTÁ HECHO

 CUANDO LA JUSTICIA LLEGA TARDE, EL DAÑO YA ESTÁ HECHO

 

Por Juan Luis Peri

 

Hay algo que la Justicia no debería olvidar nunca: detrás de cada expediente hay una persona. Y esa persona también tiene derecho a ser escuchada.

El 20 de marzo de 2026 se dispusieron medidas de protección en una causa de violencia familiar, incluyendo un dispositivo dual de monitoreo electrónico. Comprendo que la Justicia debe actuar con rapidez. Pero también entiendo que toda medida preventiva debe ser necesaria, proporcional y revisable cuando las circunstancias cambian.

Y las circunstancias cambiaron. El 19 de mayo, el propio Cuerpo Técnico Auxiliar del Juzgado concluyó que no existían indicadores de riesgo actual que justificaran la continuidad del dispositivo. Sin embargo, la tobillera siguió puesta. Mi vida siguió detenida. Soy una persona mayor, con problemas de salud, y los estudios médicos que necesitaba se vieron demorados. Permanecí sin mis pertenencias, sin un lugar digno donde estar. Esperando. Simplemente esperando.

El 26 de junio de 2026 se ordenó finalmente el cese del dispositivo. Pero la pregunta sigue en pie: ¿por qué una persona tiene que esperar tanto tiempo para que se haga efectiva una decisión que la propia Justicia ya tomó?

No cuestiono la protección a la víctima. Cuestiono que en nombre de esa protección se olviden los derechos del otro lado. Una medida cautelar no es una condena. Un dispositivo de monitoreo no puede convertirse en una pena sin sentencia. Y mientras el expediente dormía sobre un escritorio, yo esperaba un estudio médico, esperaba mi ropa, esperaba un techo.

⚖️ A LA JUEZA QUE LLEVÓ ESTA CAUSA Juzgado de Familia N.º 6 de La Plata, a cargo de la Dra. María del Rosario Rocca.

Usted, que tiene en su mano la vida de las personas, no puede dejar que los expedientes se acumulen como piedras sobre un escritorio. Su responsabilidad no termina al dictar una medida: también debe revisarla, actualizarla y levantarla cuando corresponde. La ley le da facultades, pero también le da obligaciones. Y entre ellas está la de no prolongar una restricción de derechos cuando ya no hay motivo para mantenerla, en el mientras tanto sigo con la tobillera y sin poder hacerme las tomografías.

Busqué públicamente si existían denuncias por demoras similares o desatención de expedientes contra su despacho, y la realidad es que la queja por falta de respuesta, resoluciones que tardan meses y expedientes que no avanzan es una constante que se repite en múltiples causas . No es un caso aislado. Es un modo de ejercer el cargo que perjudica a quienes esperan justicia.

 

La Justicia no solo se escribe con tinta. Se escribe con tiempo, con atención y con respeto. Deje de hacerse la importante y de ponerse los ruleros en el despacho. Ocúpese de sus expedientes, porque mientras usted deja pasar los días, hay personas que ven pasar su vida.

 

El Estado tiene la obligación de proteger. Pero también tiene la obligación de hacerlo con proporcionalidad, razonabilidad y respeto por todos los derechos involucrados. La Justicia no solamente debe llegar. También debe llegar a tiempo. Porque detrás de cada número de expediente hay una vida. Y esa vida no puede quedar en pausa mientras la burocracia decide cuándo recién mirar el papel.

 

Cuando la Justicia llega tarde, la injusticia ya llegó primero. Y eso, señora Jueza, no es justicia. Es demora. Es abandono. Es falta de humanidad. Y la Justicia, para serlo, no puede permitirse ser ninguna de esas tres cosas.

 La hago responsable sobre mi salud 

"La justicia que llega tarde es injusticia. La que no revisa sus medidas es negligencia. Y la que olvida que detrás de cada expediente hay una per

sona… deja de ser justicia."