Viernes, 4 de Septiembre del 2026

MARIANA DE ALVA, SECRETARIA GENERAL DE UPSAFIP

ENTREVISTA EXCLUSIVA: MARIANA DE ALVA, SECRETARIA GENERAL DE UPSAFIP

Por Lectura Política — Santiago Blas

 

 

Presentación: En el marco de la reunión desarrollada en la sede de UPSAFIP, Lectura Política dialogó en profundidad con Mariana de Alva, Secretaria General de la Seccional Buenos Aires de UPSAFIP —Unión del Personal Superior de la AFIP—. Con una trayectoria de 36 años en la administración tributaria, recorrió todos los niveles operativos y de conducción, y también se desempeñó en la Auditoría General de la Nación. Una voz autorizada para analizar la situación actual del organismo, el impacto en los trabajadores y la relación con la ciudadanía.

DIÁLOGO COMPLETO

Santiago Blas: Para comenzar, repasemos su trayectoria: ¿Cuántos años lleva en el organismo y cuál es su función técnica diaria, más allá de la representación gremial?

 

Mariana de Alva: Entré a la vieja DGI en octubre de 1990, por lo que este año cumpliré 36 años de trabajo ininterrumpido. Allí ingresé siendo estudiante de ciencias económicas, y comencé a trabajar siendo ayudante de inspector. Te estoy hablando de una DGI en la que los informes se hacían en una vieja máquina de escribir Remington y obviamente los papeles de trabajo eran hechos a lápiz y luego pasados en tinta para evitar los errores. Y obvio los expedientes se armaban con ganchos y se ataban cuerpo a cuerpo con hilos.

Me recibí y me nombraron inspectora y desde ahí no paré. Pasé por toda la DGI, trabajé en el área Penal Tributaria que fue cambiando de nombre conforme evolucionaba la propia norma, y fui Supervisora, Jefa de Investigaciones, Directora Regional y luego me nombraron Subdirectora de Auditoría Interna.

Allí comencé a ver y a comprender la organización toda, en su conjunto. Luego asumí la Jefatura de la Subdirección de Grandes Contribuyentes Nacionales para pasar luego a conducir la Subdirección de Interior, que abarca todas las Direcciones Regionales del Interior —en aquel momento 19 direcciones— con cerca de 6000 agentes a cargo.

Llegó Macri, asumió y cambió la conducción completa de la AFIP. Me convocaron a trabajar en la Auditoría General de la Nación. Allí fui gerente de control del sector no financiero, que es la auditoría de gestión de toda la administración central del gobierno nacional más organismos descentralizados incluidas las universidades, todos menos bancos estatales. Y de allí pasé a ser la Auditora Interna de la propia AGN. Ya de vuelta en AFIP, colaboré con la gestión de la DGI hasta que comprendí que sería más útil trabajando en el gremio que yo ayudé a crear, y en el que ya había sido elegida por mis compañeros al frente de la Seccional Buenos Aires.

Como verás lo mío es la gestión y tuve la suerte de ver diferentes lugares, muy exigentes todos, pero pudiendo comprender desde adentro y desde afuera la gestión gubernamental como un oficio de altura y fuerte responsabilidad. Y al final del camino no lo debo haber hecho mal ya que mis propios compañeros me han elegido para conducirlos y eso en nuestra jerga de profesionales todos muy muy formados y competitivos es un voto de cariño y respeto, lo cual me llena de orgullo.

S.B.: Se suele reducir al organismo a la idea de "agencia recaudadora". ¿Cómo describirías el trabajo real que se hace en la entidad, más allá de esa imagen pública?

Mariana de Alva: La ex AFIP, hoy momentáneamente reducida a Agencia, ARCA, es el lugar más complejo del Estado y conformado por profesionales de altísimo vuelo, muchos con dos títulos de grado y postgrados, maestrías y doctorados en los agentes de todas las áreas. Es el lugar del Estado en donde la gente trabaja por el orgullo de ser quien es, somos conscientes todos que hemos sido la mejor organización del Estado y la hemos colocado en otras épocas entre las más valoradas a nivel internacional, entre las mejores administraciones tributarias del mundo.

 

Hoy este Gobierno ha atacado sistemáticamente a la organización, queriendo primero despedir agentes y tildándonos de ñoquis, lo cual en AFIP no existe, pretendiendo —y obviamente no pudo porque para eso estuvo nuestro gremio— indignar a la opinión pública diciéndole que ganábamos 32 millones, te acordás? Bueno allí estuvo nuestro gremio explicándole a todo el mundo las mentiras que se cernían sobre nosotros y básicamente no pudieron despedir a nadie.

 

Pero sí, con un retiro voluntario lograron que se fuera gente valiosísima y súper formada, más de 3000. Una sangría espantosa de cerebros y experiencia.

 

El trabajo real que se hace en la organización es cobrar el dinero de los impuestos que el Congreso decide que entre todos debemos pagar, para atender las distintas necesidades de la vida en comunidad. Somos el motor que recauda la sangre que corre por las venas de nuestra Nación soberana. Somos el motor fundamental de todo cuanto es posible hacer como país, y por eso somos el Organismo que sistemáticamente, pero de manera oculta, se ataca cuando Nuestra Nación es conducida en función de intereses transnacionales como hoy.

 

S.B.: Dijiste públicamente: "En la AFIP no sobra nadie". ¿Por qué lo afirmás? ¿Cómo está dimensionada la planta de personal según las tareas reales que se cumplen?

 

Mariana de Alva: En AFIP NO sólo no sobra nadie sino que falta mucha gente. Para empezar la AFIP, hoy ARCA está y debe estar en todo nuestro territorio, desde Ushuaia a La Quiaca. Y entre todo el personal de Aduana, del control de la Seguridad Social y de la DGI con la diversidad de funciones extra tributarias que esta abarca hoy no superamos los 19000 agentes cuando hemos sido casi 23000.

 

Pero además la sangría se ha dado en cuadros técnicos, porque el personal que se ha repuesto de las bajas etarias es mayoritariamente personal de soporte, no profesionales de las áreas técnicas que son las que necesitamos reponer, contadores fundamentalmente y abogados. Y no, la tarea que hacemos de control requiere de la firma de estos matriculados para ejercer el poder de imperio del Estado. Así que no será reemplazada alegremente por la Inteligencia Artificial como pretende hacerle creer este gobierno a la gente. Formar un agente para que esté listo para enfrentar a los grandes estudios de la Argentina y el mundo lleva muchos años, por lo que la política que se lleva a cabo es simplemente destructiva.

 

S.B.: Desde el anuncio de disolución de la AFIP y el cierre de 84 sucursales, ¿qué impacto concreto viste en el personal y en el servicio a los contribuyentes, especialmente del interior del país?

 

Mariana de Alva: La falta de cercanía es —para el contribuyente local— obligarlo a mayores costos, siempre castigando al mediano y al pequeño contribuyente; para el personal es un incordio porque primero obligaste a la gente a afincarse en localidades para prestar servicio allí y luego, cuando tiene su familia creada y afincada en el lugar, le exigís que se traslade 300 km para prestar servicio, destruyendo su carrera y expectativa de crecimiento.

 

Gracias a un trabajo sindical fuimos en cada caso mitigando los daños que esto produjo. Son decisiones políticas a las que estamos expuestos y con esta medida inútil una vez más se castigó al contribuyente del interior pequeño y mediano.

 

S.B.: El Gobierno argumenta que la medida reduce el Estado y baja costos. ¿Es realmente así, o el costo de recaudar y controlar se traslada de otra forma al Estado y a los ciudadanos?

 

Mariana de Alva: El Gobierno destruye sin evaluar nada. No se bajan costos, se reasignan partidas. Imagínate que se cerraron dependencias en las que el Estado era titular del inmueble y se mantuvieron otras en las que se alquila, por lo que sigue manteniendo el inmueble, pero cerrado, y así se engaña a la gente con el supuesto ahorro fiscal.

 

AFIP, hoy ARCA no pesa en el presupuesto nacional como una asignación más, simplemente se pretende sobreactuar el despojo a la organización que la gente entiende como el cuco, pero en términos reales es falso.

 

S.B.: ¿Cómo afecta el debilitamiento del organismo al control de grandes contribuyentes, la lucha contra la evasión y el lavado de activos? ¿Hay riesgo de caída en la recaudación?

Mariana de Alva: Tu pregunta da en el clavo. El debilitamiento del Organismo de manera sistemática justamente tiene como objetivo imposibilitarle, dificultarle e impedirle directamente actuar sobre lo que es su función primordial, que es controlar fuertemente a los grandes contribuyentes para que a sus anchas se abstengan de contribuir con la Nación Argentina, y se puedan lavar activos de todas las actividades ilegales del mundo, trayendo a convivir entre nosotros lo peor del planeta con total impunidad.

Este Gobierno a eso le llama libertad, pero no es otra cosa que delitos de evasión y liberación para todas las actividades ilícitas que nuestro presidente considera que es el libre mercado que incluye hasta lo más aberrante. Por eso a nuestro personal hiper formado, le ponen como actividad rutinaria y específica dedicarse casi con exclusividad a perseguir monotributistas y cambiarles la categoría o excluirlos del sistema en lugar de controlar las grandes actividades económicas que hoy se están llenando de dinero.

S.B.: Como especialista en fiscalidad internacional y criptoactivos, ¿qué pasa con el control de operaciones transfronterizas cuando se desmantela la estructura técnica del organismo?

Mariana de Alva: No soy especialista en Criptoactivos pero sí tenemos compañeros que se vienen formando desde antes que sean una realidad. Lo que nos falta en este sentido es legislación clara y regulación específica. No contamos con las herramientas legales para actuar en muchos de estos nuevos medios.

 

Tanto Argentina como América Latina carecen de herramientas jurídicas que delimiten la esfera de acción y la posibilidad de punir aquello que es a todas luces delictual. Esto es así como en tantas otras cosas. Teníamos claridad de que el juego debería estar controlado y hoy no podemos controlar el juego online al que acceden menores de edad que luego destruyen a sus familias y cuando no sus propias vidas. Nos hacen falta herramientas legales claras y regulaciones que asignen las específicas responsabilidades a cada actor. Y no te olvides: no hay delito por analogía. No hay delito sin ley.

 

S.B.: ¿Qué alternativa real proponés para mejorar y modernizar el organismo sin destruir su capacidad de recaudar y controlar?

 

Mariana de Alva: La mejora del organismo debe ser una meta continua fuertemente y deliberadamente abandonada. La estructura de la organización es maleable y puede cambiar de diferentes formas y de hecho lo ha hecho. La última vez que se invirtió un centavo en tecnología fue en 2015, en aquel momento éramos faro entre las administraciones tributarias y hacíamos inteligencia artificial dentro de nuestros motores de búsqueda mucho antes de que esto fuera posible. Y en cuanto a nuestro comercio exterior desde entonces no se concreta la adquisición de nuevos escáneres. La inversión en tecnología debe ser fortísima por el nivel de abandono que se tiene al respecto.

 

Por otro lado hay que reconstruir nuestra planta con jóvenes profesionales y estudiantes avanzados de las áreas específicas. Hay que reconstruir la confianza y el orgullo del personal y hay que direccionar el poder de control de nuestra organización a los sectores que más debemos controlar de la economía, y dejar de hostigar al chiquito con sus mínimas deudas tributarias que lo ahogan y lo acompañan al cementerio de su micro emprendimiento. No está para eso la AFIP.

 

S.B.: ¿El personal está siendo reconocido salarialmente o, por el contrario, el desmantelamiento también implica un castigo a quienes cumplen su función?

 

Mariana de Alva: Nunca, desde la salida del 2001 habíamos tenido tan deprimida nuestra capacidad de compra y eso lo vemos en toda la sociedad. Si bien nuestros ingresos NOMINALMENTE aún están por encima del promedio del Estado, estamos muy por detrás de los ingresos con los que nos comparábamos históricamente, que son los bancarios.

 

Este Gobierno habla de libertad, pero solo para los grandes capitales y sus amigos de negocios. Los asalariados no tenemos la libertad de discutir en paritarias libres nuestro salario. Libertad para los poderosos y la prisión de un Ministerio de Trabajo que impide las paritarias libres. Esto no tiene nada de libertad y mucho menos de superávit fiscal. Si uno de los precios fundamentales de la economía que son los salarios lo tenés con un pie sobre la nuca y en el piso usando ahí tu poder gubernamental para impedir la libertad de discutir salarios, entonces ni libertad ni superávit. Todo es falso en este gobierno.

 

Ya lo dijo el Presidente en una conferencia de hace poco: la casta era el trabajador público, el maestro, el policía, el médico y también nosotros, los trabajadores de la recaudación, y nos vino a empobrecer y destruir.

S.B.: Para cerrar: ¿Qué le dirías al ciudadano común que cree que "cerrar la AFIP no le afecta"? ¿Por qué nos involucra a todos?

Mariana de Alva: La gente que cree eso, es la misma gente que le creyó en campaña que si votaba a Milei ganaría en Dólares. A esa gente le diré que cerrar la AFIP será como desaparecer al policía que tienen en la esquina, como matar a las y los maestros, los enfermeros y los médicos de todos los centros de salud, pero también como terminar de liquidar hasta el último jubilado —sí, los de la máxima y los de la mínima—, y que sobre cualquier delito le vayan a cantar magoya porque se eliminarán también los jueces, los fiscales, los defensores, incluida la defensoría oficial y la de los consumidores y la del injusto que se te ocurra. Pero también tendríamos que poner la banderita de remate porque no tendríamos ni fuerzas armadas ni fuerzas de seguridad y el viejo sueño de universidades públicas… bueno ni de calidad ni de nada.

Chau chau al sueño de la Nación que se conformamos. Y para que la gente piense que sería buenísimo es que nos ponen a hostigar al monotributista. No se dejen engañar: es justamente para que nos odien. Pero impuestos van a seguir pagando. Porque impuestos se pagan igual y cuanto más pobre sos más impuestos vas a pagar. Simplemente se los pagaras a quien nada te dé. Así se conforma un Estado colonial que es hacia donde nos conduce este gobierno y para lo que quiere reelegir. Bajo el sistema colonial con un virrey, bajo el sistema de vasallaje o bajo el sistema de la deuda externa y eterna. Impuestos vas a pagar. Si sos una Nación esos impuestos pagarán tu vida en comunidad y sino pagarán a otros que nada te darán.