Lunes, 28 de Septiembre del 2026

ESTEBAN GUTIERREZ CUANDO EL VINO DEJA DE SER SOLAMENTE VINO

CUANDO EL VINO DEJA DE SER SOLAMENTE VINO

 

Una cata diferente llega a La Plata: vinos boutique, Reiki, meditación, numerología y una experiencia que busca ir mucho más allá de una copa

 

Por la Redacción de Lectura Política

Hay quienes descorchan una botella para descubrir un Malbec, un Cabernet o un Torrontés. Hay quienes buscan aromas, cuerpo, persistencia y equilibrio. Y hay quienes sostienen que detrás de una copa también puede existir otra experiencia: energía, concentración y hasta una manera diferente de conectarse con uno mismo.

 

Esa es la propuesta que presentó el Dr. Esteban Gutiérrez durante su paso por Lectura Política, en RADIO REALPOLITIK FM.

 

El próximo 15 de octubre, desde las 18:30 y hasta aproximadamente las 21:00, el Hotel Amau de calle 51, en La Plata, será escenario de una cata que difícilmente pueda calificarse como convencional.

 

La propuesta combina vinos artesanales y boutique de alta gama con Reiki, meditación, numerología y diferentes rituales vinculados con las energías.

 

Gutiérrez, quien además se presenta como Máster en Reiki, explicó que realiza previamente Reiki sobre los vinos que serán degustados. Al comenzar el encuentro propone una breve meditación para que los participantes dejen afuera, al menos durante unas horas, el teléfono, las preocupaciones y el vértigo cotidiano.

 

Y allí aparece quizás el aspecto más interesante de la propuesta.

 

Porque independientemente de las creencias personales sobre Reiki, energías o numerología, hay una pregunta que atraviesa a buena parte de nuestra sociedad: ¿cuánto hace que no nos detenemos realmente a disfrutar algo?

 

Vivimos pendientes del celular. Comemos mirando una pantalla. Conversamos mientras contestamos mensajes. Corremos detrás del trabajo, las cuentas, los problemas y las obligaciones. Incluso aquello que debería producir placer termina muchas veces convertido en otro acto automático.

 

Gutiérrez propone exactamente lo contrario: detenerse.

 

Mirar la copa. Percibir el aroma. Probar lentamente. Concentrarse. Compartir. Sentir.

 

La experiencia incluye además vinos de pequeñas producciones artesanales provenientes, entre otras regiones, de La Rioja y Catamarca, etiquetas que —según explicó— difícilmente puedan encontrarse en supermercados o vinotecas tradicionales.

 

Pero hay más.

 

Los participantes entregan previamente su nombre completo y fecha de nacimiento para recibir una interpretación vinculada con la numerología. Las copas son dispuestas formando un ocho, símbolo del infinito, y cada una contiene debajo un símbolo que posteriormente forma parte de una devolución personal.

 

El cierre llega con el sablage, la tradicional técnica de apertura de una botella de espumante utilizando un sable, incorporada aquí como representación simbólica del corte de las energías negativas.

 

¿Hay que creer necesariamente en todo esto para participar?

 

Probablemente no.

 

Porque quizá el verdadero atractivo esté justamente en permitirse vivir durante unas horas algo diferente.

 

En tiempos donde el estrés parece haberse convertido en compañero permanente de millones de personas, cualquier propuesta que invite a bajar la velocidad, conversar, descubrir sabores y recuperar el encuentro merece, al menos, ser conocida.

 

Después cada uno decidirá qué encuentra dentro de esa copa.

 

Un gran vino.

 

Una experiencia sensorial.

 

Un momento de tranquilidad.

 

Una energía diferente.

 

O simplemente tres horas en las que consiguió olvidarse de todo lo demás.

 

Y quizás, en estos tiempos, eso ya sea bastante.

 

La cita será el 15 de octubre, de 18:30 a 21:00 aproximadamente, en el Hotel Amau, calle 51 de La Plata.

 

Reservas e información: 11 5348-3354.